Pan, Vino y Azúcar

Cuando Juan de la Cruz Megías no sabía hacer fotos fotografió Pan, vino y azúcar, una mirada inocente y salvaje sobre su familia, sus amigos, su pueblo. Ignoraba entonces que más tarde haría de ese juego una profesión. Y este libro, sin saberlo, encierra ya todos los libros y todas las fotos que vendrán después. Escrito de memoria y para la memoria, Pan, vino y azúcar trasciende el relato íntimo y nos ofrece una crónica tierna y veraz de la España de la transición.

Antonio Ansón